Lo normal: Nacer, crecer, bloggear y morir...



miércoles, 2 de junio de 2010

Ironía n° 23

Uno de estos días, cuando me encontraba formado para subir a una de las rutas del pumabús, avisté en una de las entradas de Ciudad Universitaria (la cual estaba a unos pasos de distancia) que un contingente del Sindicato Mexicano de Electricistas porotestaba con sendos carteles e instaba a los peatones a apoyar su ya tan sabida lucha social contra el gobierno. 

Yo pensé en darles un poco de lana, más que nada para deshacerme del molesto cambio de monedas de cincuenta centavos que constantemente cargo conmigo, ya que como bien saben pedir que te lo cambien es una misión imposible en esta pinche ciudad. 

Pero pues no, no traía varo, sólo lo necesario para la sobrevivencia de ese día. Como estaba aburrido se me ocurrió pensar, (algo que no hago mucho mientras estoy en actividades de espera) y recordé que tenía un par de frutas de sobra. Quizás de tanto protestar los cuates tuvieran hambre, o anduvieran mal comidos (por aquello de que protestar es una joda), así que pensé en obsequiarles aunque fuera una manzana.

Crasa ironía: al acercarme me di cuenta de que no había puesto atención a las proclamas de los manifestantes. Mi brazo estirado, con la manzana en la mano dirigida hacia una señora que repartía volantes. Su reacción: una cara de molestia, o más bien de "pinche chavo burlón". Leí el cartel. Que distracción. Los trabajadores del honorable SME estaban recabando fondos para la huelga de hambre. 

1 comentario:

  1. Jojojo, qué bonito. Hubieras dicho que era para que le dieran un toque más dramático a su lucha.

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