Lo normal: Nacer, crecer, bloggear y morir...



lunes, 30 de agosto de 2010

1. El semanario de lo insólito de esta semana ya salió. Aún no lo compro pero cuando iba en el pesero vi a un niño que la estaba leyendo. Al parecer la portada de este número habla sobre los Niños Gigantes, o sea los que al nacer en vez de pesar 3 o 4 kilos como los niños normales se les ocurre pesar 5 o más kilos. Tengo que comprar pronto el semanario, no quiero que pase como la semana pasada que no pude hacerlo.

2. Lo anterior me recordó un chiste que seguramente es viejísimo y que todos ya conocen, pero ¡qué diablos! lo contaré. Era una pareja en su noche de bodas, y nunca habían hecho el amor (¿?) Ese día era el momento justo para hacerlo, pero el novio se mostraba renuente. "Tengo que advertirte una cosa mi amor... lo que pasa es que tengo el miembro del tamaño de un bebé..." La mujer, con un gesto de comprensión y cariño hacia su ahora esposo (¿?) le dijo que no importaba, que no tenía porque sentirse mal, que de todas formas lo quería tal y como era, incluyendo ese pequeño defecto. (¿?) Total que hacen el amor y al terminar la esposa, muy agotada pero sobretodo sorprendida le pregunta al esposo "Oye mi amor, ¿no me dijiste que tenías el miembro del tamaño de un bebé?" A lo que el le contesta "Si mi amor, te dije que del tamaño de un bebé, o sea como de tres kilos"

3. Quería probar la teoría de que la gente lee cualquier cosa en cualquier blog, por más vulgar y estúpido que sea el contenido. Investigación de tipo sociológico, sólo eso. Agradezcan que mis intereses son académicos y no de tipo morbosos. Así que la pregunta que les debo hacer (repito, de caracter sociológico) una vez que ya leyeron el chiste:

¿Cuál es su reacción ante la teoría social que sostiene que los lectores que muestran desprecio ante los chistes de tipo vulgar pertenecen a sectores de la población frígidos o reprimidos sexuales?

A) De total acuerdo
B) De desacuerdo total
C) Ni de acuerdo ni de desacuerdo
D) No entendí porque ese tipo de chistes me hacen reír y no los desprecio para nada, ¿te sabes otro, amigo?

4. Hace una semana fuí a unos XV Años en un lujoso salón de fiestas ubicado en la Colonia Roma. Al llegar ahí con mi familia y al constatar que nunca había acudido a un lugar tan lujoso (en cuanto a salones de fiestas se refiere), recordé la escena en que Marge Simpson y su familia son invitados al Club Campestre de Springfield y esta le dice al guardia que les abre y checa en su lista el nombre de la familia: "Y no somos pobres". ¿Por qué será? Por cierto, si soy pobre. Fue una fiesta divertida, dentro de lo que cabe juzgar a una fiesta de XV años. Hasta famosos hubieron entre los invitados como un sujeto gordo de lentes que presumía haber sido parte del elenco de la telenovela infantil de los ochenta Carrusel (¡wow!) Claro que la molesta voz de Marge retumbaba en mi cabeza todavía y no me atreví a pedirle un autógrafo :-( Al final, cual triunfo más grande de los asistentes a una fiesta de ese tipo junto con el de llevarse el arreglo floral del centro de la mesa, mi familia y yo nos llevamos la botella de tequila. Desafortunadamente tuvo un trágico final el día de hoy, del cual sólo puedo decir que terminó como el cigarro de la canción de la Torre de Babel del grupo chileno Los Tres: sin cumplir su propósito en la vida, a saber ser consumido por el hombre, sino más bien víctima de las fuerzas de la naturaleza :-(

5. Por cierto, hoy será Día de las bebidas alcóholicas que mueren sin ser consumidas por el hombre. Sugiero bandera a media asta :-(

jueves, 19 de agosto de 2010

1. Soñé que la ciudad se inundaba en su totalidad y que en el noticiero de la mañana salía nuestro Jefe de Gobierno el señor Ebrard y decía ¡snorkels para todos!, y yo me emocionaba porque veía que repartía muñequitos de esa caricatura a todo el mundo y decía ¡qué loco, por fin podré tener uno de esos! Lo malo es que me desperté antes de que me dieran el mío, snif, snif...

2. He descubierto que no hay nada que me haga más feliz que un buen capítulo de los Simpson. Si, díganme ñoño, freak, o el adjetivo que ustedes quieran. No pretendo justificarme con mis cuatro semestres de licenciatura que llevo. Los sinsentidos de nuestra vida son importantes, ¿o acaso hay alguna otra razón por la cual existe este blog? Pues no, ¿verdad?

3. Quiero ver The Expendables, la película en la que salen viejas glorias de las películas de acción gringa. Sé que es una de esas películas sin buen guión, que sólo se valen de nombres para atraer a los espectadores; que la crítica la ha destrozado y que quizás haya otras películas con menos publicidad en el cine pero mucho mejores. ¿Y? Aún así quiero verla. Es uno de esos extraños casos en que la curiosidad puede más que la razón, que el capricho ganará esta vez y que seguramente saldré de la sala diciendo: "¿en qué estaban pensando?". Pero de nueva cuenta: los gatitos y perritos en blanco y negro que bailan y tocan instrumentos musicales sencillos en mi cabeza dicen a coro: ¿Y?

4. La revista de lo insólito que se vende en México no es tan mala como creí. Hace reír mucho. Aunque no se esfuerzan por publicar noticias mínimamente interesantes (de hecho parece que las copian de internet o de revistas de EEUU), llegan a divertir por su sencillez y su ausencia de sentido. Es como si dijera en cada una de sus páginas "somos honestos, esta revista es de las peores en México, ¿y?" Hasta para eso hay que tener los suficientes huevos, además de que si lo pensamos de forma bizarra, tiene su mérito continuar con la mala calidad número tras número. Lástima que no tengo suscripción a ella, porque me he convertido en un asiduo lector. ¿Mencioné que la leo sobrio y aún así me divierte?

5. Iniciaré un calendario personal, con sus días festivos particulares y toda la cosa. ¿El objetivo? Cagarme en los feriados que tiene nuestro calendario gregoriano y que adereza la in-civilización occidental- mexicana-chilanga. Estoy harto de ver días como "Día del abuelo", "Día de la secretaria" o "Día de la vagina". Si este mundo es un absurdo total, que al menos sea un absurdo más representativo, y no un mundo absurdo regido por los absurdos de otros. ¿Sugerencias? Para empezar me guiaré por epifanías. Hoy, por ejemplo vi lo siguiente: 

Un evangelizador de los Testigos de Jehová abordó a un junior en una calle de la colonia Roma. Cuando le peguntó si alguna vez había oído hablar de Gálatas 2: 15 el junior le respondió que no, que sólo conocía Reforma 222… Aunque no simpatizo con la ignorancia, me pareció un argumento contundente para librarse de un conversor de almas. Así que el de hoy será el "Día de los argumentos ingeniosos para librarse de los evangelizadores."


martes, 3 de agosto de 2010

Hace mucho que terminó el mundial de fútbol. Llegaron los días lúgubres con su lluvia que fastidia a todo mundo, el calor agobiante de las 12 del día... Y seguimos con ese sentimiento de que algo nos falta a nuestras vidas. Chale. Pero, ¡ah, que bonitas son las vacaciones de verano! Claro, para los que podemos tenerlas. En ellas suceden un montón de cosas curiosas, pero todas ellas a final de cuentas son como ver a través de papel celofán la vida diaria. Empiezo a engordar y cuando duermo mis sueños están mezclados como una televisión que no agarra bien la señal y sólo se ven siluetas y colores difusos. Para cerrar el absurdo, hoy en la mañana mientras me bañaba se me ocurrió emprender una difícil misión: contar un chiste que sea tan gracioso que haga reír a todos mis chistes anteriores...
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Conclusión: quiero volver a la escuela...